Como se mostró el párrafo anterior se señala que la IA sigue avanzando en el campo de la salud. Sin embargo, como todo desarrollo pueden existir buenas y malas aplicaciones. Como se sabe la inteligencia artificial utiliza una gran cantidad de datos que pueden ser mal utilizados. Por ejemplo, podría darse el caso que un trabajador encargado del equipo de desarrollo venda información de algún o algunos pacientes. La ética se hace presente aquí en la conducta del trabajador que prioriza generar ingresos a tener una conducta profesional. También cabe precisar cuáles serían los usos que se le podría dar a esta información. Un caso sería el de las aseguradoras las cuales generarían mayores ingresos si saben con antelación que sus asegurados no tienen indicios de tener alguna enfermedad en el futuro. Otro caso sería el de los empleadores que buscarían personas que tengan una salud impecable y libre de futuras enfermedades. Estos malos usos pueden generar discriminación a personas que tarde o temprano podrían tener una enfermedad terminal que sea costosa para empleos o seguros. Para este caso una solución sería regular las leyes relacionadas a la protección laboral con el fin no se utilice información de este tipo como criterio para que una persona sea despedida de su trabajo o se le excluya en algún proceso para conseguir uno.

Imagen 01: Detección de cáncer de mama
Por otro lado, los resultados otorgados por un modelo no son concluyentes puesto que siempre se tiene el riesgo que este se equivoque. Un error que podría cometer un centro médico es no informar esto a un paciente. Poniendo un ejemplo podríamos hacer daño emocional a un paciente si no le indicamos que su análisis que indica que tiene cáncer bajo el modelo de Inteligencia Artifical podría terminar siendo un falso positivo bajo tras la realización de una segunda prueba. Además, con la noticia de que en un futuro uno podría sufrir una enfermedad, podría generarle preocupaciones, estrés u otro tipo de daño psicológico que incluso lo podría ser vulnerable a otras enfermedades. Una parte fundamental en la que interviene la ética aquí es cómo transmitir de manera correcta a un paciente sus resultados médicos en especial cuando son desfavorables.

Imagen 02: Despido discriminatorio por enfermedad
Finalmente, así como la inteligencia artifical puede brindar muchos beneficios, también puede traer graves consecuencias si no se utiliza correctamente. El progreso de la tecnología debe ir acompañado por regulaciones y medidas que permitan que esta sea segura.