Una de las profesiones que se dice se verá fuertemente impactada por el uso de la IA es la de Abogado, o al menos eso dicen. Sin embargo, para ser Juez primero debes ser abogado, y son los jueces los que emiten sentencias luego de un análisis personalísimo de cada uno de los casos, la realidad de una persona no es la misma que la de otra. Los seres humanos somos únicos por naturaleza.
La tecnología es considerada un catalizador transversal de transformación administrativa y organizacional, pues enmarcan y estructuran secuencias lógicas de acciones predefinidas. El derecho es inherente al ser humano, no a los procesos, no a las maquinas ni a la IA, eso debemos tenerlo presente. No obstante, los avances que la IA viene demostrando, es justamente la capacidad de predecir conductas, sucesos, tendencias, en un tiempo muy corto y con bastante precisión; pues es capaz de analizar una gran cantidad de datos, encontrar patrones, aprender conductas. Es decir, se trata de promover el uso de diferentes tecnologías para garantizar la impartición de justicia. Un Juez debe emitir sentencias debidamente motivadas para cada caso en particular, analizando las agravantes y las atenuantes de cada uno de ellos, además de un sinfín de aristas que cada una de las 7 especialidades del derecho civil peruano tiene, además del derecho penal. Es bastante complejo.
Pero esto no quiere decir que la tecnología no pueda apoyar al sistema de justicia, de hecho, ya lo viene haciendo, con plataformas y sistemas desarrollados para facilitar la presentación de escritos, solicitud de información, orientación a los usuarios judiciales, agendar una cita con el juez, jurisprudencia, etc. En la actualidad la sociedad ha cambiado su manera de interactuar y evidentemente la justicia también cambiará la manera de interactuar con los usuarios del sistema judicial. Un sistema de IA aplicado para el análisis de casos judiciales (demandas) posiblemente sea muchísimo más lógico que una persona humana, definitivamente procesará información mucho más rápido y hasta puede sugerir una condena o absolución según sea el caso, y esta ayuda puede ser muy valiosa para reducir la carga procesal existente. Pero de ninguna manera podrá (ni debe) sustituir a una persona para la emisión de la sentencia. También el uso de la IA, permitirá sincerar costos, los tiempos reales de un proceso, que la demanda plantee un daño definitivo y material más que uno especulativo o potencial, buenas prácticas como la legalidad, inmediación, debido proceso, identificación de los participantes, confidencialidad, transparencia, equidad y hasta predictibilidad en las sentencias.
En conclusión, una evolución hacia una justicia más justa es el camino que la IA nos permitiría llegar, pues cambiará (o acaso ya cambió): la forma de presentar una demanda (ahora virtual), la forma de averiguar el estado de esta, hacerle seguimiento, la forma en cómo se hacen las audiencias (ahora virtual), el almacenamiento de los expedientes (con trazabilidad por sistema) y los tiempos del proceso, después de todo justicia que tarda no es justicia.
Referencias:
Market Guide for Cout - Gartner 2022
Tecnologías Digitales para mejorar el Sistema de Justicia - BID 2020
Guía de Buenas Prácticas en el uso de Nuevas Tecnologías para la impartición de la Justicia - México Evalua - 2022
Indice de Calidad de la Justicia del Poder Judicial Perú - 2022